jueves, 20 de septiembre de 2018

Pequeños relatos para un gran curso


   El alumnado de Sexto ha querido dar la bienvenida al curso escribiendo unos relatos breves aunque extraordinarios. Os avisamos que está totalmente prohibido dejar de usar la imaginación y, por lo contrario, es altamente recomendable soñar mundos maravillosos. ¡Feliz inicio de curso!


“El gran sueño de Noa” Autora: Sofía

   Tres, dos, uno, cero…y su dormitorio despegó como un cohete hacia las estrellas del mundo de los sueños. De repente, Noa se bajó de la cama y miró a su alrededor; vio entonces una diminuta estrella sin luz. Enseguida, se acercó, se miraron mutuamente y sintieron que había algo especial entre ellas. Por un momento, la estrellita sonrió y volvió a brillar.

    En un abrir y cerrar de ojos, Noa despertó y se dio cuenta de que todo había sido un gran sueño aunque siempre llevará a esa diminuta estrella en su corazón. 


“Una acción arriesgada” – Autora: Encarni

   En ese momento pensé: ¿Cómo voy a escapar de él? Se me ocurrió irme lentamente de su lado, pero cuando lo hice, el toro me puso los cuernos en la cabeza; en ese instante, supe que si me movía me mataría. Pensé irme corriendo pero no sería buena idea ya que el toro correría más rápido que yo… y si, andando lento, me había puesto los cuernos en la cabeza, imagínate si corría. De casualidad, mi amiga vino con un pañuelo rojo en la cabeza y le dije: “¡Dámelo, rápido!” Cuando me lo lanzó, me agaché, lo cogí y, como un torero, me puse a torear.
   Después de diez minutos conseguí salir y todo fue gracias a mi abuelo. Él, en sus tiempos de joven, fue torero y, no hacía mucho, me había enseñado a torear. Si no fuera por él no me hubiese podido escapar.


“¿Cuándo encontraremos al monstruo?” – Autor: Adrián

Después de cinco horas andando, (¿Cuándo encontraremos al monstruo?, dijo alguien) siguieron caminando y no lo hallaron. De repente, a lo lejos, se vio una casa encantada enorme. Siguieron andando y llegaron al lugar, entraron en ella. Allí, en una habitación, escucharon muchos ronquidos. Abrieron la puerta y… ¡pum!, ahí esta el monstruo.    

“La tortuga sabia” Autora: Patricia

   La tortuga me miró como queriendo decir algo, quizás era una tortuga sabia ya que tenía más de cien años, ¡la tortuga era muy sabia! …y veía lo que iba a pasar. Ella veía el presente y el futuro.

“El dinosaurio” – Autora: Celia

   Cuando la niña despertó, el dinosaurio aún estaba allí. Era pequeño como un peluche y de color verde con puntitos morados, por eso a la niña no le dio miedo.
   Ella le preguntó cómo se llamaba y qué hacía allí. Él le respondió que se llamaba Pol, que se había montado en una máquina del tiempo y se había teletransportado a su jardín. No sabía cómo volver a su hogar y la niña le dijo que le iba a ayudar a volver. Al fin, pusieron rumbo hacia el hogar del pequeño dinosaurio.


“Caperucita Roja y sus pensamientos” Autora: Soraya

   Caperucita Roja no había quedado muy convencida por la respuesta de aquel lobo ignorante. El lobo se acercó a ella y le dijo: “Ven, que te quiero dar caramelos” y Caperucita no le dijo nada para no enfadarlo. Le volvió a decir  que viniera y Caperucita se largó de su lado.

“Juan Zafarrancho” Autora: Belén

   Juan Zafarrancho es un tipo muy serio. No había nadie en el colegio que le rechistara porque era el más fuerte y un abusón. Él siempre decía que lo tuyo era suyo y que lo suyo era de él también.
   En el recreo les quitaba el almuerzo a sus amigos e, incluso en casa, les robaba dinero a sus padres para comprar “chuches”.

“El cofre del tesoro” Autor: Rubén

¡Piratas a la vista!, gritó Susi mientras se descolgaba de las sábanas mojadas que su madre había colgado en el tendedero. A Susi le fascinan los piratas y los cofres y su sueño era ver algún día un cofre del tesoro. Un día Susi se puso a jugar con sus amigos en el parque y, de repente, la niña vio algo debajo del tobogán. ¡Era un mapa! Susi creía que era un mapa del tesoro y… ¡lo era! En el mapa ponía que el destino era el campo de fútbol y, entonces fueron al campo de fútbol. Buscaron por todo el lugar, incluso por los alrededores pero no encontraron nada. Susi vio la punta de algo debajo del poste. Levantaron entre todos el poste y allí encontraron otro mapa. En ese mapa ponía el lugar exacto donde estaba el cofre y ese sitio era el gimnasio. Fueron al gimnasio y miraron por todas partes. Entonces, el amigo de Susi dijo:”¿Qué es eso?”. Ella vio algo dorado en una taquilla y cogió su horquilla para forzar su candado. Abrieron la taquilla y… ¡era un cofre del tesoro! Y eso significaba que Susi había cumplido su sueño. Eso, a Susi, le hizo muy feliz y quería. en el futuro, seguir investigando para encontrar más cofres.

“El traje de astronauta” – Autora: Andrea

   Creía que aquel traje de astronauta le protegería de la invasión zombie alienígena pero, lo pensó mejor e inventó un traje “anti-zombie” que tenía: cerillas, armas, una  pistola de fuego y un arco. Después, salió de un escondite y fue rápidamente a un puente que había en esa ciudad invadida.
-          ¡OH, NO!, ¡HAY MUCHOS ZOMBIES!– gritó.
   Cogió una cerilla, la encendió pero no pasó nada; luego, cogió el arco y nada; por último, cogió la pistola y eliminó a muchos zombies.
   De repente, vio un helicóptero y gritó muy fuerte para pedir ayuda.

“Superpoderes” Autor: Miguel Ángel

   Apenas llegaron al borde del camino, pudieron ver el enorme castillo en ruinas sobresaliendo por encima del bosque. Elías se dirigió con los demás hacia el edificio. Cuando llegaron, éste dijo que el dragón tendría la llave. Después de entrar, Elena dijo que había que cogerla con cuidado para no despertar al monstruo. Elías activó los superpoderes, usó el de invisibilidad y cogió la llave. Pronto, tras salir del castillo, se fueron a celebrarlo.






                                                                                         FIN

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