lunes, 2 de noviembre de 2020
Ser raro no es nada raro, Cacahuete
domingo, 1 de noviembre de 2020
La otra familia de Fausto Tikismiquis
Mi abuelo se
llamaba Fausto, Fausto Tikismiquis
Me parezco a
él en las facciones de la cara marcada por el fuego de los infiernos, por eso tenemos ambos un fuerte carácter, otro
día os contaré lo de los infiernos. Días antes de mi nacimiento, el abuelo Fausto,
abandonó a los suyos y fue enterrado en el cementerio sobre el monte de las
ánimas. En herencia me dejó una maleta con fotos con seres extraordinarios que
conoció durante su vida de empresario del circo.
De vez en
cuando se me aparece su fantasma y charlamos un rato, yo le digo:
-
Hola,
abuelito, ¿qué tal? ¡Cómo me hubiese
gustado conocerte en persona!
-
A
mí también pero tuve que partir pronto. Espero que cuides de mis recuerdos,
aquellos que guardé en una maleta y que está ahora en tu poder.
-
Si,
abuelo, llevo tiempo observando los detalles en las fotos de tus amigos del
circo e intentando deducir cómo serían
sus vidas…
-
Muchos
llamaban monstruos a mis amigos porque tenían el cuerpo deformado pero me
gustaría contarte sus historias para que vieras que no eran más felices o
infelices que el resto de los mortales y que tenían los mismos sentimientos…
Poco a poco,
mi abuelo me fue contando las historias de aquellos personajes extraordinarios:
Charles Caracortada
Ciego hasta los diez años, Charles decía que
su discapacidad le había enseñado a ver la auténtica naturaleza de las
personas.
A los nueve años, se desfiguró la cara con
la rama de un rosal. Sus padres lo obligaron a llevar una máscara para ocultar
sus cicatrices.
El pobre rara vez salía de la lujosa mansión
donde vivía.
Cada año, el
circo que yo dirigía, Compañía Karpuzzi se llamaba, pasaba por las afueras de
la ciudad y permanecía allí unos días.
Sofía Taviani
Nacida en una familia muy pobre. Sus padres
la rechazaron al ver su extraña constitución física, ya que estaban seguros que
no podría trabajar en las tareas del campo. Dudaron entre dársela de comer a
los cerdos o venderla al mejor postor.
Una mañana,
mientras chapoteaba en el barro, el alegre balbuceo de Sofía atrajo a un
carpintero que pasaba por el lugar. Como su mujer no podía tener hijos, se la
llevó a su casa.
Aquellas
personas la cuidaron hasta la edad de cinco años. Pero un día el carpintero se
hirió gravemente su mano. En consecuencia no pudo trabajar y cuidar de la niña.
A espaldas de su mujer, se la vendió al señor Alexandre por unos cuantos sacos
de trigo.
Sofía pudo
escapar cuando fue mayor de aquel ricachón terrateniente que la tenía esclava.
Por suerte dio con la compañía Karpuzi, donde pudo desarrollar sus maravillosas
cualidades de trapecista.
La primera
vez que Oliver entró por la puerta del circo, causó miedo a los artistas que
allí estaban. Sus manos eran tan enormes que podía esconder en ellas una cabeza
humana.
Fausto se
acercó temblando y le ofreció su mano. Al estrecharla, mi abuelo, sintió su
piel tan rugosa como la de un hombre de 100 años. Entonces el gigante sonrió y
su sonrisa hizo que todos cambiaran de opinión, ya que era un ser encantador,
con un corazón enorme.
Cuando pasábamos cerca de un bosque con los carromatos del circo, Oliver se perdía durante unas horas y se ponía a hablar con los pájaros. ¡Entendía su lenguaje!
Eugenie Forest
A los
diecinueve años era una belleza deslumbrante. Apasionada por la moda, ella
misma se confeccionaba sus tocados y sombreros
Eugine tuvo
un sinfín de pretendientes, pero a su juicio, ninguno tenía encanto. Los
consideraba “del montón”.
Ella escribió una carta a cada enamorado,
algo triste, les hacía ver por qué solo ellos se habían fijado en su belleza y
no en sus extraordinarias cualidades que poseía.
Maguy Christal
Todos
convinieron en afirmar que Maguy era la más adorable de las niñas. Su buen
humor no se alteraba con caprichos ni llantos cuando jugaba con las flores e
insectos del jardín.
Solo tenía un pequeño defecto: le gustaba arrancarle los ojos a sus muñecas.
Sébastien Béguin
A los dos
años, Sébastien se mantenía en pie. Bien es cierto que necesitaba ayuda para
levantarse, pero una vez erguido, no había viento o tempestad que pudiera
desestabilizarlo.
Sébastien
aguardaba con paciencia a que su cuerpo se desarrollara. Soñaba con bailar.
Pero ningún profesor lo aceptó.
Un otoño se le ocurrió ir a vendimia cerca de casa. Enseguida se convirtió en el mejor pisador de uvas recién cortada. Al año siguiente, todos los viñadores querían contratarlo.
Blanche Cornut
Blanche se
pasaba la vida entre sus libros. Tan solo por la noche salía de su jaula dorada
y, a la luz de la luna, le contarme todo lo que había leído, y aprendido, en
sus lecturas.
A causa de su
mala cara, la llamaban “la vampira”. Apenas tenía amigos. Pasaba horas y horas
leyendo y escribiendo.
Cuando
murió, me dejó toda su obra escrita. En esta mostraba la tristeza por ser algún
día olvidada.
Su pequeño secreto: de joven le hubiese gustado ser una cantante de ópera famosa.
El Final
Guardo aquí
esta foto de la etapa de la miseria. Cuando los señores de la guerra invadieron
el país, la compañía del circo Karpuzi no tuvo más remedio que disolverse y
ocultase por toda la ciudad. Aquellos horrendos seres de corazón oscuro habían
desplegado sus banderas y sacado las armas a las calles. Si hubiesen dado con
los artistas sus miembros, los habrían aniquilado de inmediato.
Responde a las siguientes cuestiones:
2. ¿Qué sentimientos te despiertan realmente estos seres del circo a los que llamaban monstruos?
3. ¿Crees que está basado en hechos reales? Investiga en internet.
4. ¿Quiénes son los verdaderos monstruos de la historia? Comenta en grupo.
5. ¿Serías capaz de inventar un personaje del circo Peripatético y escribir su historia? Realiza un dibujo.
martes, 21 de abril de 2020
Tareas de hoy - Ortografía: la "r" y problemas de "mates"
martes, 28 de enero de 2020
Construyendo la paz (2ªparte) - Estado de Derecho
Las personas
construyen la paz cuando renuncian a utilizar su fuerza natural y aceptan una
fuerza superior.lunes, 27 de enero de 2020
Construyendo la paz (1ª parte)
Dos grupos de cazadores están persiguiendo al
mismo antílope. Lo matan. Sus familias esperan cada una en su caverna a que
traigan la caza para comer. ¿A qué grupo pertenece el antílope? Estalla una
enorme trifulca, los hombres se pelean para quitárselo, es la guerra entre los
dos clanes. El grupo más fuerte gana el antílope y se lo lleva a sus familias.
Cuando se ha
decidido una norma, el problema que hay
es hacerla respetar. ¿Qué tenemos que hacer para que los más fuertes acepten la
norma? Porque, al fin y al cabo, ellos siempre pueden decidir utilizar su
fuerza para obtener lo que quieren. Nadie les puede quitar la fuerza natural.
Las personas piensan entonces que, para hacer que todo el mundo respete una
norma, es necesario crear una fuerza más grande que la de los más fuertes. Una
fuerza que exista solamente para hacer respetar las normas.lunes, 20 de enero de 2020
Paz y Gloria Fuertes
Si todos los políticos
se hicieran pacifistas
vendría la paz.
Que no vuelva a haber otra guerra,
pero si la hubiera,¡Que todos los soldados
se declaren en huelga!
La libertad no es tener un buen amo,
sino no tener ninguno.
Mi partido es la Paz.
Yo soy su líder.
No pido votos,
pido botas para los descalzos
-que todavía hay muchos.
Solo tres letras
Solo tres letras, tres letras nada más,
solo tres letras que para siempre aprenderás.
Solo tres letras para escribir PAZ.
La P, la A y la Z, solo tres letras.
Solo tres letras, tres letras nada más,
para cantar PAZ, para hacer PAZ.
La P de pueblo, la A de amar
y la zeta de zafiro o de zagal.
(De zafiro por un mundo azul,
de zagal por un niño como tú).
Juguetes para jugar de verdad
Los juguetes son para jugar a jugar(de verdad)
no para jugar a matar (de mentira).
Las pistolas (ni de agua),
el revolver (ni de broma),
la escopeta (ni tocarla)...
Los juguetes para todo
y las armas para nada.
Gloria Fuertes
lunes, 11 de febrero de 2019
Cómo ser superniñ@ y no desesperarse a la primera
En fin, ahora sólo queda buscar un traje de superhéroe o superheroína y participar en el carnaval del cole, que se celebrará dentro de unos pocos días. Nos vemos en la pista del pabellón bailando.
jueves, 1 de noviembre de 2018
Halloween, una fiesta alucinante
El cuento de Infantil, 1º y 2º C fue "Efímera", una historia que nos enseña lo importante que es disfrutar de tantas cosas maravillosas que tiene la vida. Necesitamos reírnos más, llorar menos, explorar más el mundo que nos rodea, aburrirnos menos y leer más... En fin, que no hay que quedarse con los brazos cruzados como un pasmarote.
Tras los cuentacuentos nos visitaron unos extraños personajes con mucha marcha (alguno hasta se le desencajaron los huesos de tanto bailar).
Rasca, el esqueleto, la rata Rita, la enamorada y mortecina Cristine, el fantasma de la ópera, Maruli, el monstruo azul y el paupérrimo espantapájaros estuvieron pululando por allí con sus "números musicales" después de la actividad de los cuentacuentos.
Finalmente, llegó el momento más emocionante: cada curso recibió un diploma por los maravillosos dibujos y relatos "hallowinos" realizados durante la semana pasada, cada uno en una categoría diferente.
El acto se cerró con un baile de vampiros, todo el mundo moviendo el cuerpo (quien lo tuviese) al estilo disco.
En fin, la jornada resultó de lo más "terroríficamente" divertida. Os espero en mi ataúd hasta el curso que viene.
Firmado: El vampiro Tikismikis
lunes, 11 de junio de 2018
La tecnología y los números
No nos podíamos dar una idea de lo entretenido (y a la vez mágico) que puede ser el "número". Desde las grafías realizadas por egipcios y romanos a las proporciones áureas o cómo la naturaleza y el arte se basan en un delicado equilibrio de números.
De camino al aula donde el profesor ingeniero nos hablará de la historia de los números.



































